La tercera planta, antiguo desván, se ha convertido en la exposición permanente del escultor Sebastián Miralles y del pintor Fernando Peiró Coronado.

Fernando Peiró Coronado
(publi-webs.com/peirocoronado)
A partir de este momento recorre las salas de exposiciones más importantes del estado español.
El estilo de Fernando Peiró siempre ha sido propio, hasta el punto que algún crítico de arte ha dicho que Peiró copia Peiró.
En evolución constante, su curiosidad por investigar diferente terrenos, la ha llevado a evolucionar del expresionismo hacia una abstracción donde domina el tono misterioso de sus cuadros, rodeados de poesía.
Detras de la pintura de Peiró, siempre se esconde un interrogante, pero todos los pasos de su carrera se caracterizan por una coherencia sin rupturas.
En la década de los setenta, se llegó incluso a hablar de la escuela de Benicarló, integrada por Peiró y Fernando Ferreró. Por aquellos años, también tuvieron mucha repercusión los trabajos de colaboración con José Antonio Labordeta. La inquietud de ambos por descubrir nuevos caminos, los llevó a unir poesía, grafismo y pintura.
Peiró también se ha ganado un merecido reconocimiento como retratista, porque domina perfectamente la técnica del dibujo.



Sala Fernando Peiró



